Danzas peruanas Hay experiencias sencillas que nos obligan a mirar aquello que creíamos conocer desde otra perspectiva. Durante mi experiencia como voluntaria en el programa YAVS, tuve la oportunidad de participar en una actividad dedicada a conocer y acercarnos a nuestras danzas. Bailamos, compartimos y celebramos nuestros colores, nuestra música y nuestra diversidad. Y, como peruana, sentí orgullo. De ver nuestras danzas de la selva, de la costa, de la sierra y también de la ciudad de los señores (Lima) Pero también surgió en mí una pregunta: ¿Por qué muchas veces nos sentimos orgullosos de nuestros pueblos cuando los vemos bailar, pero no cuando los vemos luchar por sus derechos? Hoy muchas de nuestras danzas recorren escenarios, festividades y países. Son admiradas por sus vestimentas, sus melodías y sus coreografías. Nuestra juventud las baila con entusiasmo y existen numerosos elencos dedicados a mantenerlas y presentarlas. Pero ¿cuántos conocen realmente la his...